Archivo para septiembre, 2009

Economías Alternativas: críticas y autocríticas (III)

Posted in Uncategorized on septiembre 5, 2009 by trebolnegro

.3. Sobre la necesidad de crear redes de apoyo mutuo

En la actualidad vemos como estos proyectos suelen tener una temporalidad reducida y no repercuten apenas en consolidar nada serio y duradero en la población donde se establecen. Analizar el por qué sucede esto lo dejamos para otra ocasión no sin mencionar que aunque en un primer contacto al entrevistarnos con personas que estuvieron en proyectos que desaparecieron aluden a problemas económicos, materiales o políticos, cuando se profundiza en el tema y se genera una mayor confianza se expone como lo que dio lugar a la ruptura del proyecto son cuestiones que tienen que ver con las relaciones humanas, es decir de convivencialidad como amoríos y roces personales (especialmente en proyectos mas vivenciales de autosuficiencia como pueblos ocupados etc).

Para la otra cuestión más material debemos de desarrollar la antítesis del “divide y vencerás” y unirnos no sólo en colectivos sino también los colectivos entre si, es decir, caminar hacia el federalismo.

Esto sólo puede desarrollarse en base a unos objetivos y métodos comunes o por lo menos afines y aquí también puede jugar un importante papel el estudiar casos históricos del pasado, como se organizaban entre si las distintas colectividades del 36 en Aragón, por ejemplo, y no para ideologizarlas sino para ver que estructuras, acuerdos o métodos pudieran resultarnos útiles en estos momentos.

Basándonos en la “necesidad” de consolidar estos proyectos y de que “la necesidad crea el órgano” propuse hacer un taller especifico sobre la necesidad de crear redes de apoyo mutuo que funcionen por empezar por algún sitio en momentos de crisis de alguno de los proyectos y que se incluye para el apartado de las conclusiones de los talleres que se propusieron y desarrollaron al final de las jornadas por temas de forma conjunta. De dicho taller salio un primer esbozo de la creación de esta red. Destacar también la importancia de generar redes y lo que se esta consiguiendo en cuanto a intercambios a nivel local en Asturias y que se desarrollo a la vez en un taller especifico ese mismo día.

Dentro de la creación de redes o búsqueda de apoyos a nivel local destacar la importancia fundamental que puede tener el entorno inmediato a nivel humano pero sin caer en el error de presentarse ante la sociedad de forma distinta a la real o dedicar tu actividad a intentar agradar a todo el mundo.

La búsqueda de apoyos también ha de ir encaminada a generar sinergia con otras organizaciones. Estas afinidades no han de buscarse en base a la temática que se trata, sino en base a una afinidad objetiva y de formas, por lo que un proyecto agroecológico puede llegar a tener más afinidad en la práctica con una organización anarcosindical o de contrainformación que, por ejemplo, con un partido político ecologista.

3.4- Algunas consideraciones sobre los procesos de toma de decisiones

La igualdad y horizontalidad es casi incuestionable cuando se toman las decisiones asambleariamente y se parte de una situación y una responsabilidad comunes. Cuando asambleariamente se acepta una propuesta que se realiza por los cauces establecidos para ello esta propuesta pasa a ser un acuerdo y un acuerdo salvo que no se especifique lo contrario es vinculante, es decir, aprobar un acuerdo no es posicionarte en que te parece bien la idea sino que aceptas la responsabilidad compartida de llevarlo a la práctica.

Otros problemas que se dan en colectivos de base asamblearia y que en parte tiene que ver con lo anterior, es cuando tras debatir una propuesta original esta cambia de características cuando se decide su aprobación y la falta de participación hace que la tengan que llevar a cabo los mismos y además de forma distinta a como pretendían.

Cuando hay una asamblea de representantes muchas veces un buen delegado no es aquel que toma la actitud de imponer los acuerdos de su grupo a toda costa sino aquel que interrelaciona en la asamblea en favor de la búsqueda de un consenso que permita encaminarse hacia objetivos comunes. Todo delegado o representante para que realmente represente a su grupo debe limitarse a exponer los argumentos y los posicionamientos que han sido previamente acordados por su asamblea. De no ser así, o bien ha de dejar claro en la asamblea que esta ablando como opinión personal. Si debido a que se encuentra con parámetros que su grupo no conocía y considera que debe cambiar el acuerdo por algún motivo esta actuación debe de ser valorada y posteriormente refrendada por su grupo.

En relación a la toma de actas: Las actas tienen una doble función, una, reflejar los acuerdos que son tomados en asamblea, pero también tienen la función de recoger cuáles fueron los cauces argumentales y de debate que se dieron para tomar dicha decisión. Es muy importante que las actas sean tomadas lo más detalladamente posible, que no dejen lugar a interpretaciones distintas a la que se quiso reflejar y acordar. De esta manera se consigue también que los grupos puedan tener un control acerca de si su delegado actuó correctamente.

Es muy importante para que una asamblea sea horizontal el que las personas que la conforman tengan una formación adecuada. Dentro del método asambleario existen diversas variables en función de las necesidades de cada colectivo, es decir, por ejemplo que los puntos de la asamblea hayan sido introducidos previamente para evitar sorpresas, existe un modelo de asamblea unitaria compuesto por todos los miembros de la organización, el modelo de la asamblea de delegados, etc.

Como todo en la vida requiere unos conocimientos y una experiencia, hay formas para que se vayan transmitiendo éstos conocimientos como que alguien inexperto tome un acta mientras alguien con más experiencia va orientándole, es importante dividir los temas a tratar a poder ser siempre con una misma estructura, por una razón práctica, normalmente vienen antes los puntos informativos en los que no se toman decisiones y después los puntos concretos de los temas a decidir, otra forma puede ser dividir la asamblea entre actividades hechas y su correspondiente valoración y actividades a realizar con su correspondiente coordinación.

Más difícil de atajar es cuando se parte de puntos y situaciones distintas, el grado de responsabilidad a la hora de llevar las decisiones a la práctica no es el mismo, el acuerdo no afecta por igual a todos etc.

3.5.- Acerca del concepto de autoexplotación

Técnicamente la autoexplotación no es posible de la misma forma que uno no puede robarse a si mismo. Aun así este concepto aparece a menudo utilizado para designar situaciones que se dan dentro de proyectos autogestionados.

Puede suceder que se de debido a la interrelación con el mercado capitalista que este fije una condiciones económicas que en la práctica genere que se extraiga plusvalía del trabajo autónomo de manera indirecta. Es decir, que dicha plusvalía es obtenida no por relación laboral de venta de fuerza de trabajo sino a través de la relación mercantil de compra-venta de productos
El término autoexplotación es utilizado también para definir la situación a través de la cual una cooperativa (sin asalariados se entiende) genera unas condiciones laborales por debajo de la que tienen los trabajadores asalariados en una empresa capitalista.

Podemos hablar de autoexplotación también cuando hay un agravio comparativo por el que un proyecto sólo tira para delante gracias al sobreesfuerzo de la acción militante de unos pocos. Este concepto se maximizaría si además dicho proyecto se desvía de los principios básicos originales por los que actuaban estas personas que finalmente se ven obligados a abandonar el proyecto.

Dentro de la autogestión somos en gran medida nosotr@s mism@s quienes fijamos las condiciones de producción (si es que puede llamarse producción) y solo hasta cierto punto como desarrollamos en el punto 2 sobre el cooperativismo y el medio en el que se desenvuelve.

Sucede también que en ocasiones debido a una mala planificación nos autosometemos a un sobresfuerzo para poder llevarla a cabo o por cuestiones no previstas de tipo ambiental, por ejemplo.
La autoexplotación aparece también como algo interno al sentir que se trabaja más dentro del proyecto autogestionado en comparación de cuando se estaba asalariado. Al hilo del discurso izquierdista sobre la precariedad cuando esta se define solamente en términos economicista o materialista con parámetros del sistema de producción capitalista (salario, horario, Seguridad Social, …) con una visión de proyecto de autoempleo. Los proyectos autogestionarios aparentemente se presentan pues si utilizamos estos baremos como una situación laboralmente más precaria que la de los proyectos con un planteamiento capitalista.

3.6.- Acerca del concepto de precariedad

El concepto actualmente es utilizado dentro del entorno laboral y del discurso de la izquierda para referirse a la pérdida de perspectiva de un trabajo fijo especialmente de los sectores sociales llamados con riesgo de exclusión social o precarizados, como pueden ser los trabajadores sin formación mayores de 50 años, las mujeres, etc. Realmente el concepto lo que viene a definir es la situación producida por las nuevas condiciones de trabajo que se han ido generando por el triunfo del neoliberalismo económico y que se presenta ante la población con términos eufemistas como flexibilización, movilidad…

Se llama también precariedad a una condiciones de trabajo peligrosas.

Los principales motivos por los que se califica de precarios los proyectos autogestionados alternativos son:

– Incertidumbre en las perspectivas y proyección en el espacio tiempo, sobre todo en el periodo inicial por no saber si será viable o en que condiciones y hacia donde se irá desarrollando. Y durante su funcionamiento, no porque vayan a haber despidos o contratos precarios ya que no existe relación laboral sino por los motivos citados a continuación.
– Condiciones de trabajo poco idóneas por medios de producción insuficientes debido a la falta de inversión (clavar puntas recicladas golpeando con un alicate o empezar una huerta a pico y pala).
– Sobrecarga de trabajo por militancia (quedarte hasta las 3 de la mañana preparando esta charla).
– Falta de formación específica para el trabajo desempeñado el cual puede concluir en riesgos laborables y en utilizar más fuerza y tiempo de trabajo con un resultado de poca calidad y rendimiento (darle a la azada cuando la tierra no está en tempero). No queremos hacer discurso a favor de la profesionalización y la tecnificación pero esta situación se evidencia en los inicios de la mayoría de proyectos.

La precariedad aparece también por la asimilación mental de los valores de la forma de producción capitalista y el inevitable comparativo con estos en cuanto a determinadas características que resultan engañosas al ser enfocadas desde aspectos economicistas de la vida productiva frente a aspectos que se engloban dentro de lo que se conoce como vida reproductiva que busca la trasformación social con otros parámetros en cuanto a valores y relaciones.

Esta comparativa puede tener sentido cuando el objetivo del proyecto fuera crear un proyecto de autoempleo y por lo tanto no tiene ningún sentido generar condiciones por debajo de las ofrecidas por la empresa pero ¿podemos clasificar un proyecto de autoempleo como de alternativo? ¿es un peligro para el capitalismo la generalización de proyectos de autoempleo?

4.- A modo de conclusiones

– A nivel general no existe economía alternativa mientras exista el capitalismo ya que este limita y supedita cualquier proyecto de economía alternativa al no permitir su reproducción y limitar su coexistencia.

– Por tanto, la búsqueda de economías alternativas tiene que caminar pareja al enfrentamiento por la eliminación del modelo capitalista (luchas en defensa de la tierra, anarcosindicalismo u otros).

– Entendemos que no hay un sólo modelo de economía alternativa pero que los diversos modelos tienen que ser reproducibles y generalizables ya que sino no son alternativos.

– Es de primera necesidad la Memoria Histórica para aprender de quienes nos precedieron en este objetivo histórico tanto en contrastar formulaciones teóricas como en las formas y estructuras organizativas y luchas del pasado. Cooperativismo, Mutualistas, Autogestión en Huelgas históricas, Federaciones de Ramo, Municipalismo Libertario, Colectivistas…

– Es importante que en cualquier proyecto queden claros los objetivos y unos medios acordes a estos pero sin confundirlos.

– La utilización de tecnología compleja genera dependencia. Se crea alternativa en la medida que tienes menor dependencia. La tecnología cuanto más compleja más tiende a destruir el medio natural, no hay alternativas sin medio natural.

– Autoexplotación y precariedad aparecen como un sentimiento inevitable en comparativa a la economía capitalista pero hay un cambio de apreciación cualitativo en cuanto atendemos a parámetros más integrales de vida.

– En cuanto a subvención, el propio concepto es antagónico con autogestión.

– Vemos la necesidad de crear redes de apoyo mutuo. No vendría mal, como hemos apuntado, echar un ojo y ver como funcionaban las federaciones de ramo, colectividades etc. En estas jornadas hemos empezado a trabajar a nivel de distintos proyectos para extender el apoyo mutuo en situaciones de crisis. Se ha creado también una red de intercambio a nivel de Asturias.

– Creemos que es irrenunciable el caminar hacia la abolición de la propiedad privada (existen grados y matices al respecto como propiedad comunal, bien de uso, usufructuación…)

– Por último, repetir que todo proyecto ha de ser analizado en su conjunto, con sus pros y sus contras en referencia a todas sus características y que la crítica puede ayudar pero ayuda mucho más la autocrítica.

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Economías Alternativas: críticas y autocríticas (II)

Posted in Uncategorized on septiembre 5, 2009 by trebolnegro

3.- Algunas consideraciones a tener en cuenta a la hora de llevar a la práctica proyectos que buscan alternativas económicas al capitalismo.

Obviamente existen una enorme cantidad de cuestiones a tratar a la hora de llevar a la práctica iniciativas que persiguen una alternativa al capitalismo. Para intentar centrar la cuestión en los apartados anteriores hemos intentado definir que consideramos por “economías alternativas” y hemos recurrido a la experiencia histórica del movimiento cooperativista.
En este apartado, y dado que no nos es posible tratar aquí todas las cuestiones que nos interesan, hemos seleccionado algunas que en nuestra experiencia conviene clarificar en el momento actual de aparente crisis del capitalismo -al menos tal y como se ha entendido hasta ahora- y de las alternativas a éste.

3.1.- Sobre objetivos de las organizaciones que pretenden una alternativa al capitalismo

Toda organización debe tener como base un objetivo común. ¿Es viable que dentro de una organización puedan converger individuos o grupos con objetivos distintos dentro de la misma?. El problema en que haya objetivos individuales con respecto a los objetivos principales que establece la organización puede plantearse cuando estos objetivos, llamémosles secundarios o personales, interfieren en los procesos de su puesta en práctica tanto a nivel de toma de decisiones como a nivel de su ejecución. Es decir, que pueden darse diferentes objetivos que juntos se complementen y potencien, y otros que sean incompatibles, antagónicos o desviacionistas. Esto a su vez puede darse o bien por la propia formulación de los conceptos (que sean contradictorios), o bien por la incapacidad de llevarlos a la práctica de manera que buscando un mismo objetivo se pretenda llegar a él por distintos caminos pudiendo llegar a producirse un efecto contrario a la sinergia en la que la opción de caminos distintos se entorpecen mutuamente.

A la hora de hacer una valoración en cuanto a objetivos han de ser los principios básicos y las finalidades los que prevalezcan sobre la metodología, y los objetivos finales prevalezcan sobre los objetivos acorto plazo. También suele suceder que la inercia y la falta de reevaluación en un proyecto origine que se lleguen a confundir los medios con los fines, que aunque tantas veces hemos afirmado que tienen que ir acordes no son lo mismo.

Tanto el análisis histórico como la experiencia personal hace que consideremos de importancia fundamental el que exista una estabilidad en cuanto a objetivos; una forma de conseguirlo es haciendo unos estatutos internos consensuados por todos de forma que tanto las personas que están en el proyecto como las que se incorporen después sepan bien hacia donde se camina y cómo, lo cual evitará en gran medida malos entendidos, disputas o separaciones en el futuro. Observamos que muchas personas o grupos reticentes a ésto cuando se les entrevista vemos que en la práctica si que tienen unas “normas” u “objetivos” sólo que no han sido reflejados por escrito lo que en la práctica pone en peligro la orientación del proyecto salvo quizás en los casos de grupos de afinidad.

3.2.- El acceso a los medios de producción

En este apartado trataremos tanto como acceder a ellos así como el analizar las repercusiones que pueden traer algunos de ellos y si son viables para una economía radical.

3.2.1. Hablemos sobre ocupación

Si nos embarcamos a desenmarañar todos estos aspectos relativos a la ocupación y a cuestión de medios y objetivos es debido a la importancia que esto ha tenido y tiene a cuanto al desarrollo de proyectos autogestionados, de autosuficiencia y resistencia rural así como en muchas de las cooperativas de producción-distribución-consumo.

Observamos que el concepto de ocupación en interrelación de medios/herramientas y objetivos fluctúa de manera que se pueden formular muchos casos, distintos planteamientos y resultados. Encontramos casos por ejemplo de oportunismo en los que la ocupación como herramienta es usada como medida de presión al estado o propietario con unos intereses privados en los que una vez que se ha generado el conflicto es utilizada esta situación para pactar una renta baja o por intereses partidistas.

El movimiento de ocupación en Alemania es un claro ejemplo de como el Estado acaba con gran parte de este movimiento subversivo no a través de la represión, sino a través de conceder títulos de propiedad. Aquí evidenciamos la importancia fundamental que hay en saber diferenciar entre medios y objetivos, para quienes la ocupación no era una herramienta, sino un objetivo material de un espacio físico, no habría ningún problema, pero para quienes la ocupación era un medio para conseguir otros objetivos supuso un auténtica derrota, ya que de la noche a la mañana pasaron de ser ocupas (con los diferentes matices de concepto, como puede ser la negación de la propiedad), a ser su contrario, (pasabas a ser propietario con, por supuesto, sus diferentes matices conceptuales).

Recordamos aquí la vieja concepción ideológica del movimiento obrero de los siglos XIX y principios del XX que formulaban que la propiedad es un robo.

Podríamos intentar dar la vuelta a la tortilla siguiendo esta misma base argumental a ver y justificar que al ser la ocupación una herramienta y no un fin en si mismo y que el fin es el crear un espacio en el cual poder desarrollar la actividad política no hay incoherencia al aceptar las cesiones del estado o ayuntamientos como viene sucediendo en diferentes centros sociales.

¿Qué situación política se tiene que dar para que se acepte por parte del estado/propietario una renta simbólica o un cese de local?

Tendremos que pensar entonces no sólo lo que nosotros ganamos o perdemos, sino lo que se gana o se pierde como movimiento social (si es que se puede calificar la ocupación como tal) y lo que gana o pierde el sistema de dominación.

Esta renta simbólica es utilizada como una forma de eliminar un conflicto social y presentar la democracia como el sistema político mejor en el que caben todas las ideologías; o para hacer carrera política. El estado de esta manera lo que pone de manifiesto es el dejar claro que no va a permitir que nada pueda ser desarrollado al margen de los cauces establecidos o dicho de otra manera que la propiedad privada es sagrada y se puede discutir el precio pero no su cuestionamiento. Esta aceptación supone una derrota dentro de la conciencia individual por un lado como en aceptación colectiva de unas “normas de juego”. No sólo de cara a las personas que participan en el desarrollo del proyecto en cuestión sino de cara al exterior dentro de la difusión de principios que consideramos básicos. Así mismo, frente a este retroceso en cuanto a los planteamientos generales originales el estado sale doblemente fortalecido al presentar la democracia como lugar pluralista donde caben todas la opciones o ideas siempre que se respeten las normas del juego democrático, la constitución, el estado de derecho y todas esas cosas que se oyen por la radio. Ni que decir tiene que el juego democrático es su juego que tiene unas normas que ellos deciden, que nos son aplicadas y que además cambian según sus intereses. No es posible ningún cambio de sociedad dentro de estos parámetros.

Dentro del taller sobre pueblos abandonados en Asturias se dio el debate acerca de el preferir comprar a ocupar para tener mas estabilidad. A la hora de dar estabilidad puede comprobarse como el ser propietario no es garantía realmente de nada, véase el caso de las huertas de La Punta en Valencia (relatado en el vídeo “Tornallon”) o expropiaciones varias por otros diversos proyectos desarrollistas (T.A.V., pantanos…) El desarrollar la actividad en un lugar ocupado influye como influyen otros parámetros pero lo que da estabilidad a un proyecto es el factor humano y la correlación de fuerzas en caso de conflicto. Al analizar, por ejemplo, a nivel jurídico los desalojos se observa que no hay una equivalencia entre, por ejemplo, el grado de resistencia pasiva o activa que se emplee y la magnitud de la represión en cuanto a la sentencia, ya que el apoyo del contexto social juega un factor decisivo en esta correlación de fuerzas, podría dar muchos ejemplos pero no vamos a enrollarnos…

Pero llegado este punto, dentro por ejemplo de una cooperativa de producción-distribución-consumo…

¿Es pues una incoherencia el que llegue en algún momento a cultivar hortalizas en una tierra arrendada? ¿supone ésto el abandono de sus principios?, ¿sirve de precedente? ¿el que esto esté sucediendo supone el abandonar o cambiar unas tácticas u otras? ¿ha de servir esto para justificar el que se siga esta línea? Si planteamos estas preguntas es para poner de manifiesto que no es cuestión de descartar un proyecto por ser o no ocupado sino que cada proyecto tiene que ser analizado en su conjunto.

Ocupar por ocupar tampoco tiene mayor sentido si esta propaganda por el hecho no viene acompañada de otras propagandas o de actuaciones que generen una involucración por parte del entorno cercano ya que puede llegar a generar una espiral de acción represión que sea poco eficaz.

Consideramos también un error el desdibujar la realidad en base a nuestras ilusiones, somos conscientes de que la mayoría de las ocupaciones que se realizan no se hacen con un análisis y con unos objetivos para el cambio social (incluso nos atrevemos a decir que muchas pueden desempeñar una labor que incluso resulta perjudicial, como ejemplo, espacios o actividades donde el pilar básico del ocio son el espectáculo y el consumo masivo de drogas).

Matiz: la ocupación no sólo es para centros sociales sino que históricamente surge en gran medida por la necesidad de vivienda y se formula desde la evidencia de que la propiedad no es el medio para acceder a ella sino que es el impedimento. La ocupación de viviendas y locales se desarrolla no sólo para satisfacer la propia necesidad sino para evidenciar el conflicto.

3.2.2. Algunos apuntes sobre la cuestión tecnológica

La tecnología es un tema candente dentro de los proyectos que buscan una economía alternativa, al igual que con otras cuestiones el análisis no puede ir dirigido hacia tecnología si o tecnología no; además el desarrollo tecnológico es también un aspecto que como el anterior no ha de ser analizado de forma aislada sino en relación a los demás aspectos de un proyecto. En rasgos generales podríamos dividir en dos tipos de tecnología en los que aunque la barrera es confusa pueda ayudarnos a discernir cuales pueden ser compatibles con una economía alternativa y cuales no.

Tecnología compleja: sería a grandes rasgos aquella que no puede ser desarrollada desde una comunidad humana sostenible, es decir que necesita grandes cantidades de energía para su fabricación, que requiera de un elevado grado de especialización, que no pueda ser reparada por el propio grupo, que ocasione un gran deterioro en el medio tanto en su fabricación como en su utilización, etc.

Tecnología simple: sería lo contrario, que pueda ser desarrollada por una comunidad humana sostenible…

Hay cosas que son bastante evidentes y es que una economía cuya tecnología sea menos dependiente del sistema más alternativa es.

También decir que la tecnología no es algo aséptico o neutral sino que se desarrolla en base a unos intereses concretos.

Aunque la frase anterior es lo bastante clarificadora, creemos conveniente hacer algunas reflexiones acerca de los efectos que conlleva el grado de especialización necesaria para desarrollar una tecnología compleja. Este grado de especialización es contrario a un desarrollo integral de la persona produciendo alienación por la falta de visión global al ser desposeído del resto de conocimiento del proceso productivo; también supone una forma de delegación tendente a la aparición de formas de poder. La asimilación mental de la especialización es aplicada a otros aspectos de la vida creando una cultura de especialización con los efectos ya conocidos (clase política, construcción del género, expertos incuestionables, etc.).

El intentar incrementar la productividad como forma de hacer aumentar la viabilidad de los proyectos y/o salir de la precariedad puede conducirnos a uno de los discursos claves del capitalismo y que no hubiera podido desarrollarse si no es con el apoyo del pensamiento progresista del izquierdismo. La obsesión por mirar la productividad atendiendo únicamente al factor trabajo y de tratar de incrementarlo constantemente mediante máquinas, es lo que nos ha conducido al actual modelo productivista tecno-industrial. No consiste en competir con el capitalismo en sus parámetros sino de crear otros alternativos, no sólo en cuanto al factor trabajo, con fórmulas como buscar la eficiencia de la utilización de los recursos tendiendo a la recuperación del medio natural, buscar fórmulas que al tiempo que sean útiles nos resulten atractivas en cuanto a plenitud de vida de forma integral con otros párametros como la corresponsabilidad en la atención de las necesidades del otro, intercambio en el aprendizaje…

Cuando un proyecto dispone de cierto contenido tecnológico, el renunciar a él o sustituirlo suele llevar consigo un cambio en cuanto a la estructura ya que en un primer momento a nivel productivo el sustituir determinadas tecnologías complejas ocasiona un descenso en la producción y con ello un descenso en la cantidad de personas que pueden abastecerse por lo que también surge el problema de que aparentemente también sobra gente en la organización, y decimos aparentemente porque lo realmente importante y determinante en una organización son las personas que la componen en el sentido que habrá que buscar la viabilidad desde grupos más grandes o más pequeños, con más dedicación a unos aspectos u otros, abarcando más o menos, pero desde una óptica integral y no haciéndolo depender del aspecto tecnológico como apuntamos en el párrafo anterior.

3.2.3- Acerca de las subvenciones

Tema escabroso en estas jornadas y que se evitó en varias ocasiones tratarlo y que así lo acepte, pero no sin incluir estas reflexiones en el dossier.

Se enumeran los argumentos a favor y se analizan uno por uno.

Argumentos a favor:

1. Hay quien piensa que mediante las subvenciones recuperamos una parte del dinero que el estado nos quita mediante los impuestos (directos e indirectos).

Las subvenciones son instrumentos financieros-políticos cuyo fin es crear un artificio económico en favor de los estamentos en el poder. En los cambios de poder político se ve con claridad como el flujo del dinero destinado a subvenciones cambia de dirección hacia las empresas pertenecientes al grupo empresarial aliado a cada poder político.

2. Por qué no aceptar un dinero.

No existe el dinero gratis. Las subvenciones son dinero que no salen de la nada sino que son el fruto de la plusvalía arrancada a la clase trabajadora y por lo tanto privada así de autogestionar la riqueza que ella misma genera, gestionarse así es la cara de una moneda donde en la otra cara se encuentran a los que se les arrebata esa gestión de lo que generan, es decir, de su autogestión.

3. Utilizar dicha subvenciones para iniciar un proyecto siempre que se tenga previsto abandonar las subvenciones. Es decir, que dicho proyecto no necesite ese soporte financiero tras el inicio.

En la mayoría de los casos esto supone que para recibir dicha subvenciones hay que acondicionar el proyecto a los requisitos impuestos por el estado. También supone que el estado llevará un control de lo que se hace con dicho dinero.

Si el proyecto necesita de dicha subvenciones es porque el proyecto no es inicialmente viable y por lo tanto no es generalizable o reproducible y por lo tanto no supone una alternativa. Si sólo puedes iniciar proyectos para los que hay subvenciones o bien cambias el criterio inicial o bien esperas a que aparezcan de esta forma las subvenciones orientan la actividad económica hacia intereses evidentemente contrarios hacia una economía alternativa.

Cuando son para algo puntual suele argumentarse que al ser así no afecta a la naturaleza del proyecto. Primero hay que ver si realmente es algo puntual ya que en el caso de placas solares o similares estas tienen determinada duración y aportan al proyecto un bien que puede crear una dependencia, además en este caso de precisar un mantenimiento, o la utilización de una tecnología compleja con sus consiguientes repercusiones y que se expone brevemente en el punto anterior.

4. Por que no aceptar la subvención si es incondicional.

Además de lo ya expuesto no conocemos subvenciones que no contrapongan condiciones o que no condicionen. También señalar que las subvenciones a proyectos “verdes” son utilizadas para limpiar la imagen del estado y determinadas multinacionales en lo que se a denominado “maquillaje verde”. Esta doble cara hace que dentro del imaginario colectivo se crea que realmente se esta actuando en este sentido. (Ejemplo: destinar un 10% de subvenciones agrícolas a explotaciones compatibles condicione el medio ambiente (luego el otro 90%…) o plantar el logo del ayuntamiento en la propaganda de unas jornadas). Dichas organizaciones, estados, ayuntamientos y multinacionales realizan su actividad destruyendo y explotando y tenemos que comprenderlas desde la integralidad y no con parámetros reduccionistas que dan lugar a conclusiones equivocadas e irreales.

También destacar que no se generan las mismas dinámicas cuando nos dotamos de los medios necesarios desde los propios colectivos que cuando vienen de forma externa. Creemos fundamental la diferencia que se da a nivel cualitativo. También vemos importante la diferencia tanto psicológica como práctica del crear y tomar en contraposición al pedir.

5. “Podemos ser más listos que ellos y engañarlos… “

Revisando la memoria histórica esto es poco realista al menos en cuanto a las consecuencias que han traído otros intentos en el pasado. En este momento histórico menos todavía debido a la experiencia que las formas de explotación han cogido durante estos últimos siglos. El estado dispone de medios más que sobrados (psicólogos, juristas y legisladores, inspectores, economistas…) para controlar a que van destinadas las subvenciones y que efectos producen.

Para terminar concluiremos que se puede recurrir a ejemplos concretos para explicar los planteamientos propios tomando la precaución de ver hasta que punto es generalizable. A la hora de teorizar encontramos más eficiente antes de ponerse a imaginar situaciones hipotéticas el analizar hechos reales. De hecho creemos que al hablar del tema de las subvenciones, la mayoría de argumentos a favor se apoyan en imaginar situaciones poco realistas.